Hay muchísimas maneras de disponer las cartas, así como también de tirar las cartas.
Cada una de las maneras tiene un cierto número de arcanos, así como desde un arcano hasta la baraja entera.
Debemos ver la tirada como el argumento y el escenario por el cual se mueven los arcanos, que nos van a dar unos u otros significados. La tirada implica pues un factor que aproxima al mundo de la geomancia y la astrología.
El lugar donde van a parar los arcanos ayudan a crear un todo armónico en el que facilita el entendimiento y significado de las cartas, inclusive atenuando ó intensificando su significado.
Desde la historia antigua se le atribuye significados positivos ó favorables a las posiciones derechas, y negativos e infaustos a las posiciones de la izquierda.
De este modo también encontramos que se asocia hacia el futuro, y a cuestiones de tipo espiritual, a todas aquellas cartas que recaen en posiciones superiores, con la libre asociación simbólica con el cielo. La parte inferior en cambio, toma correspondencia con la tierra, las raíces, la materia y el pasado.
En la parte central, observaríamos los significados que recaen sobre la persona que está consultando, que es el centro y el origen de referencia de la propia tirada.
El esquema de la tirada general, sea cual sea, siempre tiene que tener una base lógica, donde las linias imaginarias existentes entre una carta y otra creen una forma geométrica y simétrica.
Las tiradas más simples y sencillas, con tiradas de pocas cartas suelen dar una lectura más fácil e interpretable, hay que saber también que el empleo del mayor número de cartas no implica más precisión, lo más seguro es que confundan más que aclaren.